Muchos sueños, mucho miedo.

Yo sé que es sentir el palpito de tu corazón en la garganta.

Yo sé que es sentir la tensión en la espalda y como te esfuerzas por mantenerte quieta, como paralizada para no generar más sensaciones en tu cuerpo.

Yo sé que es que el corazón te lata a mil, tanto que te angustia, y vuelves a quedarte quieta.

Yo sé que es sentir el estómago revuelto, lo que llamamos “los nervios”...

Yo sé que es que la percepción de tu futuro se cierre, se haga cada vez más pequeña, que lo único que te diga la cabeza es “no podrás”, “no lo cumplirás”, “ni te esfuerces en soñar”.

Sé que es hacerle caso a esa voz, yo le hago caso, ¡claro que si!, muchas veces le hago caso, esa voz a veces me protege, pero otras me estanca.

En esas veces que me estanca, puedo darme cuenta lo difícil que es salir de ahí, me doy cuenta como mi voz interna me convence, y aunque sé que solo es una voz vuelvo y le hago caso. Me frustro, el “no puedo” se vuelve una realidad, me encierro, me consume.

Todo se pone negro, caí de nuevo. Me da cosa decirlo pero me volví a perder.

Tan rico que estaba conmigo, tan rico que es hacer lo que me importa, pero ahora se nubla todo, no puedo ver más allá.

Mi cabeza me sigue diciendo “no puedo” y boooom me da hambre. Como y como, pensando que eso me va ayudar a quitarme lo que tengo, lo que siento y jummm…

¡Para!

¡Detente!

mmmm ¿QUITÁRMELO? ¿quitármelo? Jummm si algo he aprendido en estos años de vida humana es que quitarme lo que siento me lleva a círculos viciosos difíciles de salir.

Como quisiera que esto funcionara así como que me dio miedo, me lo quito y ya. Como anhelo que eso sea así. Pero no lo es, y no puedo perder tiempo, tengo que aterrizar, ¿cuál es la realidad?

y pues sí, TENGO MIEDO, TENGO ANSIEDAD, es que en este mes, me mudé de país, me mudé de tres ciudades diferentes, Bogotá - Madrid, Madrid -Barcelona.

Me mudé a una ciudad completamente nueva para mí, hablan un idioma completamente nuevo para mí, comen unas cosas completamente nuevas para mí, tienen un humor completamente nuevo para mí. Ademas, estoy apostando por mis sueños y eso es nuevo para mí, estoy haciendo lo que quiero y si, eso es nuevo para mí y tengo miedo muchísimo miedo.

La garganta me palpita, y eso está raro, yo sé jaja pero es que tengo miedo, el corazón no para de ir a mil, y no estoy loca, solo tengo miedo, la barriga está revuelta y no tengo ningún malestar, solo tengo miedo.

No quiero pelear contigo miedo solo quiero convivir contigo, que estés ahí todo el tiempo que quieras, tú no eres más grande que mis sueños, no más grande que mis ganas de luchar, de seguir, de hacer sentir orgulloso a papá, de mí deseo de cambiar el mundo a punta de empatía, de hecho, tu haces parte de todo esto, tú eres compañía también y solo por ti, sé que es lo que me importa así que bienvenido miedo, gracias por estar ahí, gracias por recordarme que estoy viva, quédate un tiempo si quieres, que yo seguiré contigo o sin ti, igual seguiré. Como tiene que ser, y como quiero que sea.



Gracias a Angelica Suaza que me ayudó con las tildes, algunas comas y puntos, es que me gusta comer tanto que hasta me los como a ellos (AKA, disortografía)

131 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo